HEMIPARESIA: EJERCICIOS BASADOS EN EL JUEGO EN FAMILIA

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Hemiparesia: ejercicios basados en el juego en familia

La parálisis cerebral infantil (PC) describe un grupo de desórdenes del desarrollo del movimiento, tono y postura, que causan limitación funcional, atribuidos a lesiones no progresivas que ocurren durante el desarrollo cerebral, en la época fetal o infantil. Los trastornos motores de la PC se suelen acompañar de alteraciones de la sensibilidad, cognitivas, comunicativas, perceptivas, comportamentales, trastornos epilépticos y por problemas musculoesqueléticos secundarios.

La hemiparesia, definida como la dificultad (paresia) o incapacidad (parálisis) para realizar movimiento con la mitad del cuerpo afectada por el daño cerebral, es una de las principales consecuencias de la PC. Uno de los compromisos motores más destacables es la tendencia a mantener una posición asimétrica, con distribución menor del peso sobre el lado afecto y transferencia de la carga hacia el lado no afecto. En niños con hemiparesia, se evidencian tempranamente posturas anormales que, con el tiempo, desarrollan deformidades y contracturas. Para prevenir todo ello es importante trabajar el apoyo sobre la extremidad afecta, así como su uso funcional.

EJERCICIOS BASADOS EN EL JUEGO

Se van a describir una serie de ejercicios basados en el juego para poder realizar en el hogar, ya que es importante continuar trabajando los objetivos en casa para alcanzar antes los resultados. La mayoría de los ejercicios son para realizar con ayuda y fomentar el juego con la familia:

MIEMBRO SUPERIOR
  1. Jugar a la carretilla: Le pedimos al peque que se sitúe en el suelo, tumbado boca abajo, apoye el peso del cuerpo sobre sus manos. Debe de extender ambos codos y conseguir despegar el abdomen de la superficie de apoyo. Mientras tanto, el papá o mamá coge ambas piernas y las eleva a la altura de la cintura para llevar todo el peso hacia anterior, es decir, las manos del niño. Para hacerlo más divertido y competitivo se pueden echar carreras cronometrando el tiempo.
  2. Hacer el pino: Lo realizaremos sobre los codos. Es importante que el niño mantenga un buen contacto de ambos codos y que trate de repartir la carga de forma simétrica entre ambos. Si al inicio le cuesta mucho, podemos asistir el apoyo en el codo mientras ayudamos al ascenso de las piernas contra la pared.
  3. Juegos de mesa (ajedrez, dominó, diferencias): Durante ellos existen dos opciones de integrar la extremidad, en función de lo que estemos buscando. Podemos pedirle al peque que utilice su miembro superior afecto como apoyo, añadiéndole carga al solicitar que para jugar se siente de lado sobre el lado afecto; o que lo utilice como extremidad que juega, ayudándole si es preciso a agarrar las piezas o soltarlas.
  4. Jugar al baloncesto: Podemos pedirle que intente encestar en una canasta con ambas manos a la vez lanzando el balón, o para solicitar más actividad del lado afecto, pedirle que solo con esa extremidad lance.
  5. Dibujar/Pintar: En función de la actividad que tenga el niño, podemos pedirle o que dibuje con bolígrafos-rotuladores o a través de los propios dedos con pintura especial con el miembro superior afecto.
MIEMBRO INFERIOR
  1. Carreras de obstáculos a la pata coja: Colocar a lo largo del pasillo múltiples objetos para saltar (cajas de leche, toallas dobladas, juguetes propios del niño) y pedirle que saltando mientras solo apoya la extremidad inferior afecta intente superarlos en el menor tiempo posible o que eche una carrera con los papás a ver quién gana.
  2. Jugar al fútbol: Colocar una “portería” en el pasillo de casa y pedirle que chutando el balón solo con la extremidad afecta intente meter goles. Se trabaja además de su uso funcional la coordinación y precisión.
  3. Colocarse de rodillas o en posición de caballero (una pierna flexionada y la otra en apoyo) y jugar al pimpón: Pedirle al peque que se sitúe frente a una mesita de café y que jugando con las manos golpee una pelota de papel con la mano afecta. Tratar de que lo haga con la mano lo más abierta posible mientras apoya sobre el lado afecto. Los papás pueden tratar de dirigir la pelota en dirección al miembro afecto para integrarlo lo máximo posible.
  4. En posición de caballero montar algún puzle: Colocado el niño frente a la mesita de café (como en el ejercicio anterior) tratar de que coja las piezas del puzle con la mano afecta y que con la no afecta las encaje cada una en su sitio. Idealmente colocar el puzle hacia el lado más afecto para que cargue más sobre la extremidad inferior más afecta.
Aprovechando las vacaciones que les quedan a nuestros pequeños, desde Neuraxis intentamos crear conciencia de la importancia del trabajo diario en casa. Todos estos ejercicios se pueden modificar con los juegos que más le gusten al niño, para una mayor adherencia y efectividad en la realización.

Para cualquier duda al respecto sobre la hemiparesia, sus implicaciones o juegos podéis poneros en contacto con nosotros, ¡estaremos encantados de ayudaros!