Tu voz… tu identidad

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Solo cuando algo sucede, solo en esas situaciones en las cuales la voz se ve alterada, llegamos a comprender y valorar que NUESTRA VOZ es parte de nuestra identidad.

La voz es el sonido producido por la vibración de nuestras cuerdas vocales, pero cada uno de nosotros la hacemos única y característica de nuestra persona; siendo parte de nuestro sello de identidad.

Dicha vibración de las cuerdas vocales nos ofrece unas cualidades acústicas que caracterizan a cada voz como única y personal. 

Las principales características de la voz son:

  • Timbre: es el color de la voz, que nos permite diferenciar una voz de otra gracias sobre todo a las cavidades de resonancia (faringe, boca, nariz). 
  • Tono: la frecuencia de vibración de nuestras cuerdas vocales nos permite distinguir entre una voz aguda o grave.
  • Intensidad o volumen: la fuerza con la que el aire pasa por la laringe, determina si nuestra voz tiene un volumen alto o bajo (fuerte o suave).
  • Ritmo:  la velocidad con la que articulamos las palabras.
  • Articulación: es la modificación del sonido a través del aparato fonador para producir  cada sonido y palabra de forma clara.
  • Resonancia: es la amplificación y enriquecimiento del sonido básico (en las cuerdas vocales) mediante la vibración del aire en las cavidades superiores (boca, faringe, nariz y senos paranasales).

Todas estas cualidades las hacemos propias, dándole un sello personal con un tono más agudo o grave, un volumen de voz, un timbre específico y un ritmo de voz al comunicar.

Además, dichas características dependen de varios factores como la anatomía, el control respiratorio y no podríamos olvidarnos del aspecto cognitivo.

Podemos decir, que una persona que nos conozca y sin que nos vea sería capaz de identificar nuestra voz y saber quién le está hablando. 

En diferentes situaciones nuestra voz se puede ver alterada: un cáncer de cabeza/cuello, un ictus, una enfermedad degenerativa como el Parkinson o la ELA, mal uso o abuso vocal … etc. Dicha modificación podría llegar a un nivel que, al escuchar nuestra voz, no la identifiquemos como propia.

Desde el área de logopedia tratamos de mejorar las características de la voz, la comunicación del paciente tanto a nivel funcional como personal, porque uno debería de reconocer su propia voz; ya sea por recuperar de nuevo su voz o por poder identificar en su interior su nueva voz.