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Terapia asistida con perros: cómo puede ayudar a tu hijo

La Terapia Asistida con Perros es una intervención no farmacológica en la que un profesional de la salud se beneficia de la interacción humano-animal a través de las características cognitivas, perceptivas, sensoriales y sociales del perro para mejorar las destrezas, capacidades y habilidades de las personas para facilitar su independencia y autonomía en la vida cotidiana.

Neuraxis colabora con IncrescenTO, un equipo de terapeutas ocupacionales e instructores de perros de terapia, expertos en el uso terapéutico del perro para la potenciación del desarrollo infantil en niñas y niños con trastornos del neurodesarrollo.

Dentro de este equipo de terapeutas ocupacionales forman parte fundamental 4 perras de terapia llamadas: Nana, Gym, Guinda y Cleo. Todas han recibido una formación y educación especializada dirigida a la intervención en la infancia. Cada una de ellas tiene diferentes características y personalidades para satisfacer las necesidades de la intervención según los objetivos establecidos y las destrezas a mejorar del niño.

¿Cómo puede ayudar a tu hijo la Terapia asistida con perros?

  • Interactuar con otros niños y disfrutar de jugar con ellos.
  • Ganar independencia en sus actividades de autocuidado.
  • Poder desenvolverse en cualquier entorno con autonomía (colegio, casa, parque…).
  • Que aprenda nuevos juegos.
  • Explorar el entorno que le rodea e iniciar contactos con otros.
  • Mejorar la planificación para realizar actividades.
  • Incrementar la comunicación verbal y no verbal.
  • Aprender las reglas de los juegos, respetar el turno, esperar y las normas sociales.
  • Aumentar la tolerancia a la frustración.
  • Mejorar la atención y concentración durante las actividades.
  • Mejorar su comportamiento y gestionar sus emociones.
  • Disfrutar del esfuerzo y del trabajo.

A través de 6 pilares fundamentales

  1. Vínculo humano-animal: la relación entre un niño y un perro es muy especial, cuando se establece un vínculo fuerte todo lo que realizamos y aprendemos juntos sucede de una manera más significativa y duradera. Este vínculo involucra diferentes capacidades y comportamientos que abren un mundo de posibilidades influyendo en la salud humana.
  2. Estímulo: un perro de terapia tiene muchas cualidades y muchos componentes para ser utilizados dentro de una sesión, dentro de ellos puede ser un estímulo cognitivo, perceptivo, sensitivo, social… Tenemos múltiples oportunidades para aprovechar sus características para el beneficio de los niños. (Aquí especificaría un poco mas, igual a través de algun ejemplo).
  3. Perro como modulador: dentro de sus cualidades, también está ser un ser social y dentro de esto, se comporta de diferentes maneras dependiendo de la situación, el entorno, el grupo y como interactúen con él, en este caso con ellas. Si un niño grita, se aleja de él, si un niño interactúa con ella de manera inadecuada no le hace caso y si no se comunica de la manera correcta más de lo mismo. Igualmente, cuando un niño sí se comporta de manera adecuada o realiza algo que le está siendo difícil, el perro lo refuerza a través de cariño y su interacción (y vínculo) a través de un lametazo, darle la pata, acurrucarse con él o jugando.
  4. Jugar con otros niños: si queremos que el niño aprenda y que luego lo extrapole al mundo real, lo mejor que podemos hacer es intervenir de la manera más parecida posible a ese entorno natural. Además, qué mejor manera que aprender jugando y jugando con otros niños.
  5. Aprender de otros niños: el aprendizaje es una actividad social, los niños aprenden haciendo suyas diferentes ocupaciones, palabras, actividades o rutinas que aprenden en el entorno donde crecen. Los niños imitan el comportamiento de los padres y del resto de niños, ya que al pasar mucho tiempo en el colegio es el mejor espejo en el que se pueden mirar. Es por esto que es primordial enseñar a los niños a interactuar con otros niños y a que se fijen en como los demás realizan sus tareas para ellos aprender y hacerlas suyas.
  6. Actividades y juegos específicos: las decisiones por parte del terapeuta desde el principio al final del programa, hasta durante las sesiones, son muy importantes. Debe saber utilizar correctamente al perro, modular el grupo, establecer bien los objetivos con la familia, tomar decisiones rápidas en las sesiones y sobre todo diseñar específicamente actividades gráficas para ese grupo y para cada uno de los niños para que los resultados sean los mejores.

Para que la terapia asistida con animales consiga los beneficios que os contamos, llevamos a cabo diferentes actividades ajustadas a los objetivos de cada niño, en ocasiones de forma individual y otras en pequeños grupos. Próximamente os hablaremos más en profundidad de cómo las llevamos a cabo. Si queréis ampliar información sobre estas terapias no dudéis en poneros en contacto con nosotros.