La cocina es una de las instancias de la casa/piso donde se realizan múltiples actividades como cocinar, fregar los cacharros, limpiar o comer. Una buena distribución y los productos de apoyo oportunos, pueden marcar la diferencia a la hora de cómo se realizan (o no realizan) estas tareas.
Es importante buscar estrategias para este entorno, ya que este incluye muchas actividades de la vida diaria que son básicas y además significativas para muchas personas. Un buen desempeño nos permite ser más autónomos en nuestro día a día y mantener nuestros roles y rutinas.
¿Qué estrategias se pueden utilizar?
Una estrategia básica es la adaptación del entorno en función de las características de cada persona. Algunas de estas adaptaciones son las siguientes:
- Colocar los alimentos y utensilios básicos o que más se utilizan en un lugar accesible física y visualmente.
- Eliminar todos los obstáculos posibles que dificulten la movilidad por la cocina. En caso de personas en silla de ruedas, eliminar el mobiliario inferior para colocar la silla.
Por otro lado también son imprescindibles los productos de apoyo, es decir, todos los productos de apoyo que nos ayuden o faciliten las actividades que realizamos en este entorno. Aquí ponemos algunos ejemplos:
- Cubiertos adaptados (mangos engrosados, cubiertos angulados, cuchillo mecedora, cucharas de peso, etc.)
- Mantel antideslizante.
- Tablas adaptadas con sujeciones para los alimentos.
Otro aspecto imprescindible es la seguridad y prevención, que son estrategias que nos permiten evitar riesgos. Algunas de estas estrategias preventivas son:
- Detector de humo para evitar incendios.
- Vitrocerámica de inducción. Esta solo calienta recipientes de metal que entran en contacto con la superficie, por lo tanto, si pones la mano no te quemas.
- Guantes o manoplas para evitar quemarse al coger algo muy caliente.
Por último, también se puede realizar un entrenamiento de habilidades cognitivas y motoras para mejorar el desempeño en este entorno. Algunas de las actividades para las que nos pueden ayudar son las siguientes:
- Habilidades cognitivas:
- Elaborar la lista de la compra y el menú semanales.
- Seguir una receta paso a paso.
- habilidades motoras (gruesas o finas)
- Cortar o pelar alimentos.
- Mover objetos pesados.
Desde Terapia Ocupacional promovemos y potenciamos la participación de las personas en Actividades de la Vida Diaria, repercutiendo así en su autonomía y su calidad de vida. Para más información, no dudéis en poneros en contacto con el equipo de Neuraxis.
