La lactancia materna es un proceso fisiológico complejo que implica una coordinación precisa entre succión, respiración y deglución. Aunque en muchas ocasiones se inicia de forma espontánea y sin complicaciones, existen casos en los que el proceso no fluye como debería. Cuando esto ocurre, es fundamental detectar a tiempo las señales de alerta que pueden estar indicando una disfunción oral, y saber cuándo es necesario derivar a un logopeda especializado en alimentación infantil.
Lejos de ser un acto puramente instintivo, la lactancia requiere la participación activa de múltiples estructuras anatómicas y funciones neurológicas. El recién nacido debe generar un sello labial eficaz, mantener una presión negativa intraoral, coordinar la movilidad de lengua, mandíbula y mejillas, y sincronizar estos movimientos con la respiración para lograr una alimentación segura y eficiente.
Cuando alguno de estos mecanismos está alterado, la lactancia se ve comprometida, tanto en términos de eficacia nutricional como de bienestar materno-infantil.
Señales de alerta en la lactancia que pueden indicar una disfunción orofacial
Aunque es habitual que surjan pequeñas dificultades durante los primeros días de instauración de la lactancia, existen ciertos signos que deberían hacernos sospechar de una posible disfunción en la alimentación del lactante.
| Signos observables | |
| Duración y calidad de la toma | Tomas muy largas o cortas. Fatiga durante la succión. Pausas excesivas. |
| Ganancia ponderal | Pérdida de peso mantenida. Ganancia insuficiente para la edad y patrón esperado. |
| Técnica de succión | Ruidos como “clics”. Pérdida frecuente del pezón. Dificultad para mantener el agarre. |
| Síntomas maternos | Dolor persistente. Grietas en el pezón. Sensación de toma ineficaz. |
| Comportamiento del lactante | Irritabilidad al pecho. Llanto durante la toma. Rechazo del pecho. |
| Seguridad en la alimentación | Tos o atragantamientos frecuentes. Regurgitación abundante. Inquietud tras las tomas. |
Todos estos indicadores pueden reflejar una alteración en la coordinación succión–deglución–respiración (S-D-R) o en la función orofacial del lactante, y conviene valorarlos de forma específica.
El papel de la logopedia en el abordaje de las dificultades en lactancia
El logopeda especializado en alimentación infantil es el profesional capacitado para valorar y tratar disfunciones orofaciales que interfieren con la alimentación, especialmente en los primeros meses de vida, donde la succión y la deglución son habilidades neuromotoras clave para la nutrición, el vínculo y el desarrollo.
A diferencia de lo que se suele pensar, las dificultades en la lactancia no siempre se deben a una “mala técnica” o a una “falta de leche”. En muchos casos, el problema tiene un origen funcional o estructural en el bebé, que compromete su capacidad para realizar una succión eficaz, mantener el agarre o coordinar adecuadamente la secuencia succión–deglución–respiración. Aquí es donde la intervención logopédica cobra todo su sentido.
En estos casos, el logopeda se centra en los siguientes aspectos:
- Realiza una valoración orofacial exhaustiva del lactante, observando el tono, la simetría, la movilidad y la funcionalidad de estructuras como labios, mejillas, mandíbula y lengua.
- Evalúa el patrón de succión no nutritiva y nutritiva, observando tomas reales o simuladas para detectar compensaciones, fatiga, esfuerzo excesivo o ineficiencia en la transferencia de leche.
- Identifica alteraciones estructurales como el frenillo sublingual restrictivo (anquiloglosia), el paladar ojival, micrognatia u otras que puedan condicionar la mecánica de succión.
- Explora aspectos neuromotores como la hipotonía o hipertonía orofacial, reflejos orales y su integración funcional.
- Diseña un plan de intervención individualizado, que puede incluir estimulación sensoriomotora, reeducación de la succión, ejercicios pasivos o activos adaptados a la edad y las capacidades, y asesoramiento a los cuidadores.
- Se coordina con el resto del equipo interdisciplinar (pediatras, asesores de lactancia, fisioterapeutas, odontopediatras o terapeutas ocupacionales) para garantizar un abordaje global y coherente, centrado en la familia.

El trabajo en equipo como clave para proteger la lactancia
La intervención temprana es fundamental para evitar un destete precoz no deseado o complicaciones secundarias como aversiones alimentarias. Contar con una red de profesionales formados y coordinados permite detectar estos casos a tiempo y acompañar de forma respetuosa y eficaz a las familias.
Durante esta Semana Mundial de la Lactancia Materna, reivindicamos no solo la importancia de proteger y promover la lactancia, sino también de atender y acompañar cuando surgen dificultades. Porque no todas las lactancias son iguales, y todas merecen ser cuidadas.
