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¿Importa el tipo de alimentación de nuestro bebé en el desarrollo del habla o deglución?

En esta entrada nos gustaría dar a conocer la importancia de la alimentación de nuestro bebé en los primeros años de vida. La deglución y el inicio de la articulación del habla del bebé son procesos de gran importancia en su desarrollo evolutivo y que están relacionados entre sí.

En los dos procesos anteriormente mencionados, es de gran relevancia el adecuado desarrollo del sistema estomatognático ( unidad morfofuncional coordinada que interviene en diferentes funciones: respiración, habla, deglución, expresión facial… A través de órganos y tejidos como la articulación temporamandibular, labios, lengua, orofaringe, mandíbula…) Además, para garantizar la correcta función del habla y la deglución también deberemos tener en cuenta la importancia del tipo de alimentos y etapas en la alimentación del bebé.

 Cuando el niño nace, y hasta aproximadamente los 6 meses, el niño toma exclusivamente alimentación materna o artificial (biberón); lo cual implica diferentes movimientos de los órganos orofaciales que están en proceso de desarrollo. En esta primera etapa, la alimentación es por succión (no implicando un control por parte del bebé, es un proceso involuntario).

Con el paso de los meses, la maduración en la alimentación (introducir alimento sólido o líquido nuevo) conlleva un paso a una actividad voluntaria, que no va implicar tanto la succión si no que se desarrolla la  deglución secundaria o del adulto, pasamos a un proceso totalmente voluntario (que implica una mayor coordinación y función del sistema estomatognático).

Pongamos un ejemplo, cuando el bebé tiene lactancia materna implica un movimiento mandibular de ascenso y descenso mientras la lengua oprime el pezón, junto con los labios que deben posicionarse de la manera adecuada para que no exista pérdida de leche y se dé la presión intraoral adecuada para tragar.

Al pasar a la alimentación secundaria o adulta, como por ejemplo comer un puré por cuchara, todo el proceso de deglución se ha modificado. La posición labial no es la misma en la cuchara que en la mama, la succión desaparece de forma involuntaria y la función lingual (posición y movimiento lingual) se modifica por completo.

La evolución en la maduración del proceso de alimentación del bebé implica un aprendizaje por parte del niño, proceso voluntario, pero también una adaptación y desarrollo de todos los órganos y tejidos implicados en dicha función (sistema estomatognático) a la nueva etapa de dicho proceso.

Es importante llevar un control de dicho desarrollo, considerando la posibilidad de una alteración en el mismo como por ejemplo un frenillo lingual corto, un mal hábito del chupete,… 

La posición y función de los órganos implicados en la deglución es una parte importante, pero cabría destacar también la función de una alimentación adecuada (el tipo de alimentación) que podrían condicionar el desarrollo de dichas estructuras creando un déficit en la función de la deglución y el habla.

Por ejemplo: los niños que se quedan en una alimentación preferentemente blanda (papillas, purés,…) tienen más probabilidad de adquirir un patrón de deglución alterado y un déficit en la articulación de determinados fonemas.

La recomendación sería, después de la etapa de lactancia, la introducción progresiva de una alimentación variada en texturas, dureza y sabores de alimentos que nos permita desarrolla las estructuras adecuadamente y fortalecer las nuevas funciones adquiridas  como puede ser la masticación.

Si consideramos que nuestro bebé podría tener alguna alteración en su alimentación o en el habla, deberíamos asesorarnos y acudir al profesional correspondiente que valore dichos procesos, y si fuese necesario realizar una atención temprana. En Neuraxis, contamos con un equipo especializado (área de Logopedia) en alteraciones de la deglución (degluciones atípicas) o en retraso o alteración del habla. No duden en contactar con nosotros ante cualquier duda.