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FERULAJE EN NEURORREHABILITACIÓN 

En algunas patologías neurológicas (accidente cerebrovascular, esclerosis, parálisis cerebral…) las estructuras o funciones corporales pueden estar alteradas. En algunos casos es interesante barajar, en neurorrehabilitación, la posibilidad de confeccionar una férula para corregir o mantener las capacidades.

En el blog del día de hoy nos adentraremos en el mundo del ferulaje. Os mostraremos sus funciones, los tipos que hay y algunas recomendaciones para su mantenimiento. ¿Estáis preparados?

En primer lugar, ¿qué es una férula?

Es un dispositivo aplicado externamente para modificar las características estructurales y funcionales de los sistemas neuromusculares y esquelético. Está diseñado específicamente para proteger, corregir e inmovilizar estructuras para potenciar al máximo su funcionalidad y prevenir deformidades y dolores. 

Aunque existen férulas prefabricadas en las ortopedias, en ocasiones, no se adaptan a las necesidades de la persona. Es por esto, que los terapeutas ocupacionales las confeccionan a medida para satisfacer y adaptarse a las necesidades y características del usuario.

Existen dos grupos principales en las que podemos clasificar las férulas:

  • Férulas estáticas/pasivas: Son aquellas que no tienen partes móviles. Sus principales funciones son de reposo, protección, soporte y corrección. 
neurorrehabilitación
  • Férulas dinámicas/activas/funcionales: Permiten movilidad articular. Son las encargadas de asistir a músculos débiles o paralizados. 

Tras esta clasificación, existen numerosos modelos de férulas que se diseñan específicamente personalizadas para cada persona según sus capacidades y objetivos. Como este mundo es tan amplio, en esta entrada nos centraremos en las férulas estáticas de mano que más se utilizan en neurorrehabilitación: 

  • Férulas funcionales: Sirve para posicionar y alinear los conjuntos de muñeca y mano con el pulgar en oposición (llamada posición funcional). De esta manera favorecemos su uso para actividades, por ejemplo, coger una botella de agua. 
  • Férulas de reposo: En este caso, también buscamos la alineación de los segmentos de muñeca y mano, pero sin oposición del pulgar. Habitualmente son férulas de uso nocturno (mientras el paciente descansa) así, la mano descansa sobre una superficie impidiendo que se cierre. 

Y ahora que tengo una férula de mano, ¿cómo la mantengo?

Las férulas hechas a medida, suelen estar confeccionadas con un material específico (termoplástico) que requiere de unos cuidados básicos concretos.  Os dejamos unas breves recomendaciones para que tengáis vuestra férula en estado óptimo para su uso: 

  • Lavarla con agua fría y jabón neutro. 
  • No dejarla en sitios de calor, como radiadores, para evitar deformidades. 
  • Revisar al día siguiente de su uso si en la piel aparecen rojeces o rozaduras
  • Revisar que las cintas y velcros estén en buen estado para soportar la tensión de los segmentos. 

Para cualquier duda particular sobre la confección de férulas, no dudéis en poneros en contacto con el equipo de Terapia Ocupacional del centro. Estarán encantadas de ofreceros asesoramiento y/o asistencia si fuera necesario.