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¿ES POSIBLE MEJORAR LA SENSIBILIDAD OROFACIAL CON LA ELECTROESTIMULACIÓN?

Si recordáis, en una entrada del blog anterior os contábamos que habíamos empezado a utilizar la electroestimulación para mejorar la funcionalidad del sistema orofacial en casos de parálisis facial. La ES es una técnica no invasiva que hemos incorporado en el último año a los tratamientos del área de logopedia; en otra ocasión os hablamos de los beneficios de dicha técnica en la parálisis de Bell con el objetivo de mejorar la movilidad del lado afecto. En la entrada de hoy hablamos de la posibilidad que ofrece dicha técnica para recuperar o mejorar la sensibilidad orofacial tras haber sufrido un ictus. Tratando de mejorar los tratamientos y recuperación de nuestros pacientes, hemos ampliado el uso/beneficio de la ES en la recuperación o mejora de la sensibilidad orofacial tras haber sufrido un ICTUS.

¿POR QUÉ PIERDO LA SENSIBILIDAD DE UN LADO DE LA CARA?

Unas de las principales alteraciones secundarias al Daño Cerebral Adquirido (DCA) es la parálisis facial. Esto es debido a que en los ictus se lesionan las vías de la sensibilidad, lo que provoca una pérdida de esta en una de las hemicaras (lo que conlleva una sensación de “acorchamiento” u “hormigueo” en el lado afecto); así como una asimetría facial.

Y ENTONCES… ¿CÓMO PUEDO RECUPERAR ESTA SENSIBILIDAD?

Para recuperarla existen muchas posibilidades y técnicas. Puede resultar suficiente la aplicación de la terapia miofuncional combinada con los ejercicios funcionales; pero cuando no es así y el paciente deja de notar cambios, surge la necesidad de buscar alternativas al tratamiento establecido como puede ser la electroestimulación. El objetivo de la electroestimulación es producir la contracción de los músculos esqueléticos y así suplir o estimular el proceso fisiológico normal, permitiendo el mantenimiento de las funciones.

En este caso, cuando la terapia miofuncional combinada con la estimulación térmica no fue suficiente para que se apreciaran cambios, se empezaron a combinar estas técnicas con la electroestimulación en ambas hemicaras (previa valoración del caso y con mayor intensidad de microcorrientes en el lado afecto) obteniendo una mayor percepción sensitiva tras cuatro meses de aplicación.

¿QUÉ FACTORES PUEDEN DETERMINAR EL ÉXITO DE LA TERAPIA?

El éxito y la mejora en la rehabilitación depende fundamentalmente de dos factores:

1.      El inicio precoz y la intensidad del tratamiento: existen estudios donde se describe que los pacientes que comienzan el tratamiento de rehabilitación durante la primera semana tras haber sufrido el ictus, presentan un mejor pronóstico, una mejor calidad de vida a largo plazo y una recuperación más rápida que los pacientes que lo inician de manera tardía.

2.    La implicación del paciente y su entorno familiar.

De la misma forma, otros factores que pueden influir en la recuperación son:

3.    Tiempo de evolución y afectación de la lesión: cuanto mayor sea el tiempo de evolución y el área o áreas afectadas, peor pronóstico tendrá la recuperación.

4.    Alteraciones cardiacas, epilepsia, presencia de un marcapasos, embarazo…: aunque la electroestimulación no está contraindicada en estos pacientes, la presencia de estos dispositivos electrónicos o que la patología del paciente curse con crisis epilépticas, puede limitar la aplicación de las microcorrientes.

En cualquier caso, lo más importante siempre es consultar con un logopeda especializado que nos asesore de la mejor manera posible acerca de qué opciones existen ante nuestro problema, y cuál de ellas es la que mejores resultados puede ofrecernos.