En nuestro centro, con frecuencia nos encontramos con usuarios que son capaces de llevar a cabo, con mayor o menor dificultad, las actividades propuestas que suelen ir aumentando en intensidad pero que, fuera de nuestras 4 paredes siguen presentando dificultades en sus actividades básicas de vida diaria siendo o bien incapaces de llevarlas a cabo o necesitando asistencia de una 3º persona. Y entonces nos preguntamos, ¿por qué pasa esto? Pues la clave se encuentra en un aspecto fundamental a tener en cuenta en las sesiones de neurorrehabilitación: la transferencia.
La transferencia y su importancia
Podemos definir transferencia, hablando de aprendizaje motor, como la capacidad de poder aplicar lo que hemos aprendido o reaprendido en una tarea a otras situaciones o contextos diferentes. En resumidas cuentas, no sirve únicamente con mejorar en el ejercicio si no que es fundamental que ese progreso se traduzca en actividades reales como levantarse de una silla, caminar por la calle, o vestirse de manera independiente.
Los estudios son claros, sabemos que el aprendizaje es altamente específico: el cuerpo mejora sobre todo en aquello que entrena directamente. Esto significa que hacer un ejercicio en la sesión de fisioterapia no garantiza automáticamente que esa mejora aparezca al peinarse, cocinar o realizar otras actividades básicas de la vida diaria.
El papel del contexto
Uno de los factores más importantes es el contexto en el que se entrena. El cerebro aprende en función del entorno, las demandas y los estímulos presentes. Si siempre practicamos en un entorno controlado, silencioso y predecible, el sistema nervioso puede tener dificultades para adaptarse a situaciones reales, que suelen ser más complejas.
Por ejemplo:
- Caminar en una sala tranquila no es lo mismo que hacerlo por una acera con ruido, obstáculos o distracciones.
- Levantar una pesa no equivale necesariamente a agarrar una bolsa de la compra o ser capaz de coger una olla con agua.
- Subir y bajar a un escalón no tiene porque suponer que una persona pueda subir y bajar luego los escalones de su casa.
La evidencia sugiere que variar el contexto y las condiciones de la práctica puede mejorar la capacidad de transferir lo aprendido.
Tareas significativas: entrenar lo que importa
Otro punto clave es trabajar con tareas significativas. Esto significa que los ejercicios deben parecerse, lo máximo posible, a las actividades que el paciente necesita en su vida real. Es decir, no es lo mismo llevar una pesa a la boca que hacerlo con un vaso lleno de agua.
Ambos pueden ser útiles, y dependerá del momento de la terapia la elección de una u otra, pero el segundo tiene mayor transferencia porque reproduce la tarea real.
Además, cuando una actividad tiene sentido para el paciente, aumenta la motivación y la implicación, factores esenciales para el aprendizaje motor.
Errores frecuentes en rehabilitación
Desde nuestra experiencia clínica, estos son algunos de los factores más habituales que dificultan la transferencia:
- Entrenar solo en condiciones ideales:
- Si todo sale “perfecto” en el entrenamiento en la clínica, pero no se introducen variaciones o desafíos, el aprendizaje puede quedar limitado a ese entorno.
- Falta de progresión hacia la vida diaria:
- No es suficiente con mantenernos en lo sencillo: hay que evolucionar hacia situaciones más complejas, dinámicas y similares al entorno cotidiano.
- Priorizar la técnica perfecta sobre la funcionalidad:
- Buscar movimientos “ideales” puede ser útil al inicio, pero la vida real es variable. A veces, es más importante que el paciente sea capaz de hacer la actividad que el hacerlo de manera perfecta.
- Uso excesivo de ejercicios analíticos:
- Trabajar músculos aislados tiene su importancia en rehabilitación, pero si no se integra en tareas globales, la mejora funcional puede verse limitada.
¿Cómo lo hacemos desde fisioterapia neurológica?
El enfoque actual en neurorrehabilitación, y en concreto en Neuraxis, pone el énfasis en:
- Entrenar tareas funcionales.
- Variar el entorno y las condiciones.
- Introducir toma de decisiones y atención del usuario.
- Progresar hacia situaciones reales.
La evidencia demuestra que, incluso en patologías neurológicas, se ha observado que los pacientes pueden transferir habilidades aprendidas a otras tareas si el entrenamiento está bien orientado.
En resumidas cuentas, no todo entrenamiento se traduce automáticamente en mejor función. Para que la rehabilitación sea realmente efectiva, necesitamos ir más allá del ejercicio aislado y acercarnos lo máximo posible a la vida real.
