Concepto Maitland y neurofisioterapia

El Concepto Maitland consiste en una forma de razonamiento fundamentado en la práctica clínica; tomando como base los avances teóricos, utiliza el razonamiento clínico para aplicar el tratamiento en función de las manifestaciones clínicas que presenta el paciente. En la práctica, siempre se realiza una evaluación inicial para determinar si es necesario tratar la articulación, la parte neural…  En función de esa evaluación se establecen la hipótesis y los objetivos de tratamiento, y posteriormente se reevalúa para determinar en qué medida hemos conseguido alcanzar dichos objetivos.

En el caso de la patología neurológica, sabemos que el daño principal está en el Sistema Nervioso, pero antes de valorar este componente a nivel periférico, debemos valorar el rango articular. Es decir, no puedo hacer una valoración neural correcta si antes no he valorado las articulaciones implicadas. De esta forma, por ejemplo, antes de movilizar el Sistema Nervioso Periférico implicado en las extremidades inferiores, tengo que confirmar que los rangos de movimiento de las articulaciones de la cadera, la rodilla y el tobillo son óptimos. Porque podría darse el caso de que la limitación se encuentre en una alteración o lesión en alguna de las articulaciones de las piernas además de en el Sistema Nervioso; y por ello es necesario valorarlo antes.

De la misma forma, se hace necesario valorar la columna vertebral porque es una estructura que tiene una gran movilidad en su conjunto, y por ello puede comprometer en gran medida la movilidad del sistema nervioso. Así, si la movilidad de la columna lumbar está reducida, es probable que la movilidad neural (neurodinámica) también lo esté. Por tanto, como fisioterapeutas haremos una valoración de la movilidad neural seguido de la valoración específica de la movilidad en las articulaciones de la columna lumbar. Si hay restricción a nivel lumbar y tratamos dicha restricción mediante los principios del Concepto Maitland,  es probable que la movilidad neural se vea indirectamente favorecida. Es decir, a través del tratamiento a nivel articular hemos provocado un cambio positivo a nivel neurodinámico. También tenemos que hacerlo a la inversa: si el paciente presenta un problema a nivel lumbar, es necesario realizar una exhaustiva valoración neurológica que incluya aspectos como los reflejos, sensibilidad, fuerza muscular… Para descartar o para tener en cuenta la existencia de patología que tenga su origen a nivel del Sistema Nervioso.

En conclusión, como fisioterapeutas debemos saber relacionar e incluir conceptos de tratamiento de base articular, como es el caso de Maitland, con la Neurofisioterapia; del mismo modo que no se pueden separar los diferentes componentes de nuestro cuerpo, ya que unos influyen y se interrelacionan con los otros, y su adecuada valoración y tratamiento serán los que nos permitan ayudar a nuestros pacientes.  

 

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