Terapia Ocupacional en personas con Alzheimer y otras demencias

Actualmente, la demencia (entre las que se encuentra la Enfermedad de Alzheimer), supone una de las causas más habituales de dependencia en las personas mayores. Los afectados pueden presentar pérdidas de memoria, confusión, cambios de humor (ánimo triste), desorientación, delirios o dificultades de comprensión entre otros síntomas.

El deterioro causado por la demencia provoca muchas dificultades para realizar de forma independiente actividades cotidianas como ducharse, hacer la comida o salir a dar un paseo. Esto supone una mayor carga de trabajo para la familia y es posible que también una pérdida de autoestima de la persona con demencia.

El objetivo de la Terapia Ocupacional en estos casos es mantener el máximo tiempo posible la participación de la persona mayor en las actividades del día a día que son importantes para ella. Esto nos va a permitir:

  • Aumentar su autoestima.
  • Mantener sus habilidades cognitivas, físicas y su integración en la sociedad.
  • Disminuir la carga de trabajo a familiares y cuidadores, aumentando de esta forma la calidad de vida de todo el núcleo familiar.

 

Inicialmente se realiza una valoración del grado de deterioro de la persona y de la implicación de éste en las actividades cotidianas, como ducharse, vestirse, comer, hacer la compra o cocinar. También se evaluará el grado de dependencia de la persona y las consecuencias que esto ejerce para sus familiares y cuidadores.

Durante las sesiones de Terapia Ocupacional se realizan ejercicios específicos y personalizados para prevenir el deterioro en las áreas que estén deterioradas, tales como la atención, la memoria o la orientación espacial y temporal. Otra de las tareas del terapeuta ocupacional es realizar una adaptación de las actividades que realiza y del domicilio en los casos en los que sea necesario.

Además de la adaptación, es fundamental facilitar a los familiares pautas para ayudar al paciente a seguir manteniendo sus actividades. Por ejemplo: A Ramón ya le cuesta comer él solo, en ocasiones utiliza el tenedor cuando debe usar una cuchara o no es capaz de encontrar el pan. En este caso el terapeuta ocupacional proporcionará pautas a su familia para que él mismo pueda seguir comiendo de forma independiente.

En conclusión, la Terapia Ocupacional constituye una valiosa herramienta en la mejora de la calidad de vida de las personas afectadas por algún tipo de demencia, pero también la de sus familiares y/o cuidadores.

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