Disfunción cerebral mínima y dificultades en la Integración Sensorial

En ocasiones, observamos en los niños y niñas comportamientos “extraños” o respuestas exageradas ante determinadas situaciones o acciones aparentemente normales. Estas respuestas pueden ser berrinches, pataletas, vómitos, movimientos reflejos exacerbados, etc.

Normalmente, cuando algo no nos gusta o nos genera incomodidad, nuestro cuerpo responde evitando o adaptándose a  dicho estímulo o situación. Esto se produce porque tenemos un amplio repertorio de herramientas que se encargan de  generar diferentes respuestas que nos permiten afrontar la situación. Nuestros iguales no nos califican de raros por evitar un contacto próximo al mantener una conversación o por no gustarnos determinados sonidos, porque nuestras respuestas son dar un paso atrás para alejarnos o taparnos los oídos para no escuchar el sonido.

Lo que sucede es que no todos somos capaces de generar ese tipo de conductas,  hay personas  que no disponen de este tipo de herramientas y cuando se encuentran ante estas situaciones desagradables, sus respuestas no se adaptan a ellas.  Este tipo de reacciones se encuadran dentro del grupo de disfunciones mínimas del desarrollo, son realmente problemas de modulación sensorial asociadas a una alteración (no orgánica, sino funcional) en el sistema nervioso central. Desde terapia ocupacional, podemos trabajar este tipo de comportamientos desde la infancia, procurando que los niños y niñas se adapten en la medida de lo posible a dichos estímulos y proveyéndolos de herramientas que le permitan tener respuestas adecuadas en situaciones que para ellos son desagradables.

En general, si detectamos que un peque presenta una respuesta inadecuada en situaciones que no resultarían estresantes o dificultosas para nosotros, tales como manipular una textura, escuchar un sonido o las voces de otros niños, vestirse… o incluso ante una determinada postura, es conveniente que consultemos a un profesional. Además, debemos tener presente que nuestr@s hij@s no son rar@s, simplemente no disponen de las herramientas necesarias para enfrentarse a algo que para ellos es desagradable o molesto; por tanto, un Terapeuta Ocupacional formado en Integración Sensorial podrá ayudarle a modular sus respuestas de forma que pueda superar sus miedos y conseguir alcanzar sus metas.