¿Importa la posición de cabeza en deglución?

¿Importa la posición de cabeza en deglución?

En anteriores entradas del blog, hemos hablado de la deglución y de sus posibles déficit ; asimismo, hemos explicado de forma pormenorizada la disfagia, que se materializa como la alteración o déficit en el proceso de la deglución.

El abordaje de la disfagia requiere de una exhaustiva exploración que nos permita una intervención terapéutica adaptada al paciente: recomendaciones (sobre texturas, volúmenes adecuados en cada caso), reeducación y/o tratamiento de la deglución.

La posición corporal es un aspecto a tener en cuenta en el proceso de rehabilitación de la disfagia, ya que su influencia sobre la posición de la cabeza puede alterar dicho proceso tanto de forma negativa como positiva. De hecho, la posición de la cabeza, que el logopeda especializado en disfagia utiliza durante el tratamiento de logopedia, se considera una maniobra que debe incluirse para favorecer la deglución.

 

El uso de una posición de cabeza en cada caso y situación concreta están relacionadas de forma directa con los déficits que el paciente presenta durante el proceso deglutorio, y el logopeda siempre debe elegir una de ellas teniendo en cuenta la necesidad de minimizar los riesgos de aspiraciones o penetraciones de alimento en la vía aérea (tráquea y, consecuentemente, pulmón). Las posiciones de cabeza utilizadas son:

  • Extensión de cabeza.
  • Flexión de cabeza hacia esternón.
  • Rotación de cabeza hacia lado más afectado, favorece el paso del bolo al lado opuesto.
  • Inclinación lateral de cabeza hacia lado menos afectado, favorece el paso del bolo alimenticio hacia el mismo lado.

 

Por lo general, la persona con disfagia debe estar erguido y sentado en una silla o en la cama. Aunque se suele usar una posición, existen casos que debemos utilizar la combinación de varias posiciones. De forma general, la posición de cabeza más usada es la flexión, consistente en aproximar el mentón al esternón. Se utiliza con frecuencia porque esta posición facilita la elevación y cierre laríngeo, y aumenta el espacio valecular (espacio que queda para que el alimento se dirija al estómago). Dicho aumento nos permite ralentizar el paso bolo alimenticio, y en consecuencia, el reflejo de deglución dispone de mayor tiempo para manifestarse y poder desencadenar todos los movimientos posteriores; de esta forma, se evita que el alimento vaya hacia donde no debe (nariz, tráquea…), lo que se denomina técnicamente como “falsas vías”. Por tanto, y en relación a ello, debemos recordar no elevar la cabeza inmediatamente, ya que puede existir enlentecimiento de paso de bolo a través la faringe en dirección al estómago.

La elección de la incorporación de una posición de cabeza en la deglución para la persona con disfagia deberá ser recomendada por un logopeda especializado, ya que la elección incorrecta puede generar un compromiso de la seguridad en la deglución. En esta situación, el fisioterapeuta y el terapeuta ocupacional especializados en Neurorrehabilitación también aportarán sus conocimientos dentro del equipo interdisciplinar para conseguir mejorar la alimentación de la persona, y por tanto, su calidad de vida.