Disfagia, líquidos y espesantes

Disfagia, líquidos y espesante

La disfagia es una alteración o déficit en la deglución, que podría tener una gran importancia en el estado de salud de la persona, pudiendo desembocar en estados tan graves como la deshidratación, la desnutrición o complicaciones respiratorias.

La deglución es un proceso único, que se puede dividir (de forma didáctica, para entender mejor cómo ocurre) en tres fases: oral (o preparatoria), faríngea y esofágica. Si se produce alguna dificultad en la segunda de ellas, la fase faríngea, se puede ver alterada la seguridad en la deglución, con el consecuente riesgo de una aspiración (penetración del alimento en la vía aérea).

En la práctica clínica, el terapeuta especializado en deglución, debe realizar una exhaustiva valoración de todo el proceso de deglución, evaluando tanto el grado como la sintomatología; todo ello permitirá poder individualizar el tratamiento en cada caso concreto.

En dicha evaluación, cuando el paciente presenta alguno de los signos de alerta durante la ingesta de cualquier líquido (agua, leche, caldos,…) puede ser indicativo de una falta de protección de la vía aérea (el alimento “escaparse” hacia el pulmón, con las consiguientes consecuencias). En este caso, el profesional competente considera que dicho paciente presenta disfagia (en seguridad) para textura líquida; dicho de forma más coloquial, que no debe beber líquidos puesto que no es seguro para su salud.

Si tenemos en cuenta que la hidratación de la persona es vital, en estos casos se recomienda iniciar un tratamiento que garantice seguridad en la deglución. Además, la primera (y fundamental) recomendación/pauta será la eliminación de líquidos en la alimentación de la persona. La alternativa más común, aunque podrían valorarse otras vías, será la modificación de la textura a través de espesantes, consiguiendo otra textura que garantice la protección de la vía aérea durante la deglución. El espesante es una sustancia que nos permite modificar la consistencia del líquido, teniendo en cuenta la valoración previa del paciente, a consistencia néctar, miel o pudding.

Fuente:  https://www.neurorhb.com/wp-content/uploads/2016/01/consistencias.jpg

 

El uso del espesante para líquidos como pauta inicial, puede formar parte de un proceso rehabilitador individual y específico de la deglución. En disfagia, el tratamiento impartido por la logopeda especializa nos permite aumentar la seguridad y eficacia de la deglución, desarrollando una situación temporal en un porcentaje elevado de casos.

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