Demencias

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Demencias.

Demencia se utiliza para referirse a un deterioro cognitivo grave, viéndose afectadas ciertas funciones cognitivas (memoria, lenguaje, atención, etc), así como al comportamiento y al estado emocional de las personas, de tal manera que llega a interferir con su capacidad para realizar una vida cotidiana.

Este tipo de enfermedades son progresivas y sus síntomas empeoran con el tiempo. La demencia no es una parte natural del envejecimiento, sino que ocurre cuando el cerebro se ve afectado por una enfermedad.

¿CUÁLES SON LOS SÍNTOMAS?

Las personas pueden experimentar distintos síntomas, especialmente en las fases iniciales, pudiendo variar entre distintos tipos de demencia, aunque existen muchas similitudes entre ellas. Los más frecuentes incluyen:

  • Pérdida de memoria: dificultad para recordar eventos recientes y para aprender cosas nuevas. Es el síntoma temprano más frecuente.
  • Dificultades en el razonamiento: dificultades para concentrarse, tomar decisiones, resolver problemas, planificar y organizar.
  • Problemas con el lenguaje: dificultades para seguir una conversación o para encontrar las palabras adecuadas.
  • Déficit visuoespaciales: problemas para juzgar distancias o ver objetos en tres dimensiones.
  • Desorientación: dificultades para recordar la fecha o saber dónde están.
  • Síntomas psicológicos y de comportamiento: depresión, ansiedad, apatía, comportamientos extraños, alteraciones del sueño y preguntas repetitivas.

Generalmente son progresivas, lo que significa que los síntomas suelen empeorar con el tiempo evolucionando desde fases leves hasta fases severas que provocan síntomas graves que requieren la atención continuada de un cuidador. Todos estos problemas afectan a la autonomía de las personas, con dificultades progresivas para llevar a cabo las actividades de la vida diaria, desde las más complejas (uso del dinero), hasta las más simples (alimentación o vestido). La velocidad con la que evoluciona una demencia puede variar mucho de una persona a otra.

PRINCIPALES TIPOS

Existen muchas posibles causas de demencia, pero alrededor del 95% de los casos presentarán una de las cuatro formas más frecuentes: Enfermedad de Alzheimer, demencia vascular (o una mezcla de estas dos, llamada demencia mixta), demencia por cuerpos de Lewy o demencia frontotemporal. Estas enfermedades se describen a continuación:

Síntomas principales

Causas

% en población con demencia

Enfermedad de Alzheimer

Problemas de memoria.

Desorientación.

Problemas para encontrar las palabras.

Problemas para comprender ordenes complejas.

Acumulación de proteínas anormales en el cerebro en forma de placas y ovillos junto con la disminución de neurotransmisores. Entre el 50 y el 75%
Demencia vascular

Enlentecimiento del pensamiento.

Confusión, Dificultades para la planificación, toma de decisiones y resolución de problemas.

Causada por un solo ictus o accidente cerebrovascular, por la acumulación de varios pequeños o por la reducción del riego sanguíneo a las partes profundas del cerebro. Entre el 20 y el 30%
Demencia mixta Mezcla de sintomatología que presenta la enfermedad de Alzheimer y la demencia vascular.  Más de un tipo de demencia. 10%
Enfermedad por cuerpos de Lewy Alteraciones del nivel de alerta y del sueño, déficit cognitivos, dificultades visuales (por ejemplo para juzgar distancias) y alucinaciones visuales. Pequeñas estructuras anormales (cuerpos de Lewy) se acumulan en el interior de las neuronas, alterando su funcionamiento y dando lugar a su muerte. Entre el 10 y el 15%
Demencia frontotemporal

Cambios en la personalidad y el comportamiento, apatía.

Conductas socialmente inapropiadas, pensamientos obsesivos y comportamientos compulsivos.

Acumulación anormal de proteínas y la subsiguiente muerte neuronal en los lóbulos frontal y temporales (a ambos lados) del cerebro. Entre el 10 y el 20%

¿A QUIÉN PUEDE AFECTAR LA DEMENCIA?

Afecta fundamentalmente a personas mayores de 65 años y el riesgo de padecerla aumenta significativamente con la edad, aunque en algunos casos personas más jóvenes pueden desarrollarla. De acuerdo con los estudios de prevalencia realizados en España, la prevalencia ronda el 10.9% entre los mayores de 70 años. Así, se estima que el número de personas con demencia en España supera las 600.000 personas.

Lo cierto es que no conocemos las causas. En un pequeño número de casos ciertos tipos de demencia se transmiten a través de un único gen que causa la enfermedad, generalmente antes de los 65 años. En la mayoría de los casos se sospecha que está causada por una combinación de factores de salud, ambientales, de estilo de vida y cierta predisposición genética. Además de la edad, se han identificado otros factores de riesgo que aumentan la probabilidad de desarrollar una demencia, como por ejemplo una historia familiar de demencia, traumatismos craneoencefálicos, presión arterial elevada, diabetes, colesterol alto, sobrepeso, consumo excesivo de alcohol, tabaquismo, etc.

Por otro lado, parece que las personas que mantienen activo su cerebro tienen menor probabilidad de desarrollar, por lo que es conveniente permanecer socialmente activo y practicar actividades placenteras y mentalmente estimulantes como leer, hacer sudokus, autodefinidos, etc.

Es fundamental que familiares y amigos que comienzan a detectar fallos en memoria, u otras capacidades cognitivas, acudan a consulta para un diagnóstico temprano y poder realizar un buen asesoramiento y plan de estimulación cognitiva para ralentizar la enfermedad y ganar años de calidad de vida.

Es importante, ante la detección de esta enfermedad, realizar una continúa estimulación cognitiva a las funciones que se ven afectadas para compensar los causados por la enfermedad. Además, dependiendo del tipo de demencia que se trate, es importante el asesoramiento familiar para poder manejar la situación y disponer de las pautas convenientes para ayudar a su familiar en su día a día.

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